martes, 26 de abril de 2016

Entrenamiento psicológico: La mente no lo es todo


La actuación deportiva no es un hecho aislado que se realiza en condiciones estables y previsibles. Es fruto del aprendizaje de experiencias anteriores pero también de condiciones ambientales que hay que tener en cuenta. Existen elementos que forman parte del escenario donde el deportista tiene que rendir y que pueden usarse para que den seguridad y mantengan la atención en la tarea del deportista.
Cuerpo, mente y espacio son tres factores que desde la psicología del deporte podemos ayudar a que conozcan los deportistas. Enseñarles a descubrir qué pueden hacer, qué cosas dependen de ellos  y  qué condiciones pueden dificultar su rendimiento para tenerlo en cuenta. Además ellos son los expertos en lo que están haciendo, por lo que ya despliegan una serie de conductas que facilitan su actuación , lo que sucede es que no lo hacen de forma constante y consciente.
Bajo mi punto de vista la CONFIANZA del jugador y la ATENCIÓN son dos de los factores que más peso pueden tener en el rendimiento deportivo. Es por ello que podemos recrear el espacio y condiciones de competición simuladas, donde expongamos al deportista a situaciones de dificultad gradual que el jugador pueda entrenar. Esta exposición dará seguridad y confianza al jugador porque reducirá el estrés y la ansiedad al haberla entrenado anteriormente.

Algunos ejercicios  pueden ser:

- Trabajo específico con  los marcadores , remontar , ganar x puntos, hacer un set en 2 minutos....

- Haciendo difícil el espacio donde rinden poniendo obstáculos, vallas, personas, ...

- Introduciendo condiciones ambientales estresantes como ruidos, calor, frío…

- Provocando pensamientos interferentes con su actuación deportiva; instrucciones de banda confusas …

Todo tiene que estar  planificado y estudiado para proteger la integridad de los jugadores, queremos que rindan  en las mejores condiciones posibles y lo más seguros, no que vayan a los SEAL ( cuerpo de élite estadounidense). Por lo tanto estas condiciones tienen que estar diseñadas por profesionales que sepan cómo favorecer procesos de atención y de autoconfianza en jóvenes jugadores como por ejemplo psicólogos del deporte  y entrenadores que conozcan profundamente las diferencias individuales y los mecanismos psicológicos del aprendizaje.

Uno de los trabajos más interesantes que desde la psicología del deporte podemos hacer es mostrar las condiciones ambientales a las que los jugadores se pueden enfrentar. No es todo psicología y conocer que nuestro cuerpo está sujeto a condiciones ambientales como ruido, calor, frío, tipo de suelo, espacios amplios o estrechos es algo que puede tener gran interés.



Raquel Rodríguez Torrado
Psicóloga del deporte 
Experta en control de estrés 
Col.M-31.335
@raquelrtorrado
www.coachaltorendimiento.es.tl
www.sportive.es







domingo, 3 de abril de 2016

Psicología del deporte: aspectos que pueden hacer eficaz la intervención

  
Esta semana he tenido la oportunidad de participar en el  XV Congreso Nacional de Psicología del deporte  celebrado en Valencia. Como en cualquier profesión en la que se trabaje con personas considero que es fundamental estar en formación permanente para renovar y  ampliar conocimientos  que en estos foros se ofrece.
Se está haciendo un gran trabajo de investigación en las universidades que harán avanzar nuestra disciplina para mantenerla en el lugar que se merece a escala mundial. Los psicólogos pioneros que nos abrieron el camino dejaron el listón muy alto y me alegra ver que hay una generación muy preparada que podrá mantener ese reto. No obstante al llegar a casa y ver los mensajes de mis deportistas, vuelvo a tener la sensación de que en esos foros quizás falte enseñar una necesidad importante que tenemos, la de hacer cosas muy aplicadas, sencillas, eficaces y que permanezcan en el tiempo. Si además las herramientas y conocimientos que enseñamos a nuestros clientes se pueden transferir a otros ámbitos de su vida la intervención bajo mi punto de vista tendrá un impacto mayor.

Una excelente profesora me dijo una vez “en psicología  hay que saber mucho para usar muy poco”, por lo tanto partiendo de la base de que los marcos teóricos y las investigaciones son esenciales, bajo mi experiencia estos son los aspectos que me han ayudado a hacer eficaces las intervenciones y a saber qué hacer ante las demandas de los deportistas y qué herramientas usar:

1. El protagonista SIEMPRE es el deportista. Él es el experto en lo que hace, nosotros y nuestros conocimientos no valen para nada si no sabemos darle la información justa que necesita la persona que tiene que rendir sin saturarle.

2. ESTAR EN LAS COMPETICIONES  hay que  respirar, sentir su  frustración, su  alegría, la rabia, el coraje y el miedo que los deportistas sienten en estas situaciones. Esto por lo menos en mi caso,  hace que quiera ser más eficaz en las intervenciones con ellos. La empatía y las neuronas espejo en mí deben de estar muy potenciadas porque me obsesiona que mis intervenciones sean cortas, tengan eficacia y sean potentes para poder sentir que ellos están bien.

3. Si tenemos la suerte de trabajar en clubs deportivos de cualquier tipo, hacer intervenciones y ENTRENAMIENTOS VISIBLES a todos los que quieran verlo reduce el estigma que a veces se tiene de que los psicólogos damos sólo charlas esto nos da feedback y jugadores muy avanzados nos ayudan y dan información muy valiosa a los jugadores que se están formando

4. Tener en cuenta a los PADRES y hacer las intervenciones de los deportistas con ellos presentes cuando son muy jóvenes, aumenta la eficacia de la intervención. Es la mejor manera de transmitir mensajes a los padres que necesitan escuchar y trabajar en equipo con los dos es algo que en mi experiencia,  ha sido muy positivo, eficaz y crea vínculos muy sólidos entre el deportista y sus padres cuando son muy jóvenes.

5. FLEXIBILIDAD, CREATIVIDAD  y de estar presente y preparado para cualquier necesidad que surja y TOLERAR LA FRUSTRACIÓN cuando sea necesario. Los talleres e intervenciones a equipos diseñarlas para que puedan participar los  padres, entrenadores y jugadores. Esto  hace visible el trabajo de campo y la intervención se amplía a los actores que participan en la actividad deportiva.

6. Trabajar LA AUTONOMÍA DEL DEPORTISTA. Esto es un poco incómodo porque los que hemos decidido vivir de esto nos hace estar permanentemente fuera de la zona de confort.

7. Enseñarles a VER y CONOCER el espacio dónde tienen que rendir. El contexto deportivo tiene numerosos factores incontrolables. Enseñarles a controlar su conducta en ellos es fundamental. Por ejemplo en el caso del tenis de mesa, los marcadores, los árbitros, los rivales, el público, la banda.



8. CONTROL DEL ESTRÉS, AUTOCONFIANZA  y LA ATENCIÓN. Para mí han sido los aspectos que he trabajado que han tenido mayor impacto en los resultados del deportista que a fin y al cabo es lo que buscan.

9. ESCOGER EL MOMENTO ADECUADO para hablar, para observar, para no decir nada o no hacer nada , esto es algo difícil pero tiene sus efectos.

10. Las cosas tienen la relevancia que les queramos dar, por eso para mí aunque los resultados de las competiciones son importantes, nuestras intervenciones pueden tener trascendencia y hay que ser cuidadosos con éste aspecto. Además de que consigan sus objetivos es nuestra responsabilidad  proteger, ayudar y fortalecer a la persona que será en el futuro. 




Dedicado a mis maestros, a  deportistas y los padres de los deportistas que tanto me enseñan cada día. 

Raquel Rodríguez Torrado
Psicóloga del deporte 
Experta en control de estrés 
Col.M-31.335
@raquelrtorrado
www.coachaltorendimiento.es.tl
www.sportive.es


martes, 26 de enero de 2016

Mamá quiero ser "tronista"



¿Cómo hacer que se fomenten los valores del deporte, la cultura del esfuerzo y del sacrificio, de la constancia, disciplina y la gratificación a largo plazo?. Constantemente la  información que nos rodea está llena de corrupción, de saqueos de lo público, de pucherazos y programas de televisión donde el mérito más grande es cómo peinarse o la talla de ropa que tienes,  donde youtubers y grandes hermanos vips generan más dinero que un investigador, un  ingeniero, un médico o un policía de un cuerpo de élite (me atrevería a decir que incluso algunos ganan más que un astronauta).   
Difícil el reto. Bueno, a lo mejor hay que aceptarlo y empezar a asumir que los que trabajamos con estos jóvenes tenemos dos opciones, enseñarles “que no es oro todo lo que reluce”  posible argumento del que tengo serias dudas que puedan aceptar , o empezar a enseñarles que eso también vale, que es una decisión que tendrán que asumir con todas sus consecuencias, porque en la tele o en youtube, sólo se ve una pequeña parte de la realidad,  por lo que enseñarles a asumir los costes y  beneficios de las decisiones que toman, puede ser interesante.

Es por eso que quizás me fascina tanto encontrar muchos jóvenes deportistas que se esfuerzan cada día por ser mejores que trabajan duro aunque a veces no haya ningún beneficio ni económico,  ni social a corto y largo plazo. Yo tengo la seguridad total de que esos jóvenes deportistas que aprenden a manejar la frustración, que aprenden a tolerar el fracaso serán más resistentes el día de mañana y serán capaces de hacer grandes cosas, de ser más flexibles porque tendrán  el coraje y aprovecharán las oportunidades que les brinde el futuro y si no las buscarán. Por eso entrenadores, profesores y formadores de estos chicos en vez de quejarnos tanto de cómo son, empecemos a valorar sus esfuerzos, a tratar de conocer su forma de pensar, a tratar de motivarles para que presten atención a otras cosas y puedan elegir con mayor claridad lo que quieren hacer con su vida.

Asumo mi papel y trabajaré para que decidan formar parte de la segunda foto más que de la primera.
¡Enhorabuena por los que siguen trabajando para que tengamos muchos éxitos deportivos!.
Enhorabuena ¡Carlos Vedriel!.



Raquel Rodríguez Torrado

Psicóloga del deporte
Especialista en técnicas de control de estrés
 “Premio Isabel Blanco”2014
Asociación de Titulados en Psicología del Deporte. UNED
Twitter: @raquelrtorrado




martes, 3 de noviembre de 2015

LOS MECANISMOS DEL APRENDIZAJE



Francisco llegaba a la final tras duros partidos con rivales muy preparados y donde había rendido muy bien. Ahora le tocaba jugar contra Alberto, otra vez… Llevaba 7 años jugando a tenis de mesa y los cuatro últimos se había cruzado con él en muchas finales o semifinales, siempre perdía, Alberto siempre ganaba.
Había entrenado duro las 6 horas que dedicaba los entrenamientos, tenía un psicólogo, fisioterapeuta, nutricionista y un preparador físico. Él no lo pidió, pero lo tenía, el club estaba invirtiendo mucho en que sus jugadores pudieran tener todos los recursos que el libro de una prestigiosa psicóloga que salía en la tele les decía. Que los usara o no es otra cuestión.
Cuando Francisco vio que otra vez tenía que jugar contra Alberto pensó  “otra vez con Alberto, voy a perder”, un rápido e incontrolable pensamiento que sin saberlo él era su sentencia definitiva.

El partido terminó antes de empezar, cuando perdió volvió a escuchar las mismas historias de siempre, el entrenador le reprochaba su actuación, sus padres justificaban su actuación explicando a otros padres que las decisiones de la banda habían sido erróneas, si no su hijo hubiera ganado. Sus compañeros le enseñaban los wassap con los últimos memes del friki de turno para que se le olvidara el mal rollo. Y él llamaba a sus colegas para quedar y jugar a la Wii on line. El quería ganar pero la vida es así. Nunca ganaría contra Alberto y total de ésto no voy a vivir, además no puedo entrenar más tiempo porque tengo más cosas que hacer, al fin y al cabo soy medalla de plata otra vez.

El aprendizaje en Psicología, es un proceso que implica un cambio relativamente estable en la conducta como resultado de la experiencia para interactuar con el ambiente. Procesos que están relacionados con el aprendizaje serían percepción, atención, memoria, motivación, capacidad física o mental de realizar la conducta aprendida y las emociones.

Se puede aprender de varias formas:

Por contigüidad a un suceso: estímulo – respuesta.
Por contingencia: estímulo- respuesta- contingencia.
Por por observación ( aprendizaje vicario).

Muchas situaciones de la vida nos obligan a aprender constantemente.
El primer tipo de aprendizaje por contigüidad, lo tienen todos los organismos vivos con un sistema nervioso poco desarrollado ( en humanos bebes y niños muy pequeños) , sólo se necesita un estímulo (por ejemplo, calor) un órgano que recepcione este estímulo (receptores sensoriales) y una conexión neuronal que mande la orden a los músculos para actuar (acto reflejo) .El estímulo y la respuesta tienen que ser contigüas en el tiempo, es decir que pasen de forma prácticamente inmediata. Hay determinadas situaciones que con un solo emparejamiento de estímulo - respuesta quedan registradas en la memoria tienen que ver con conductas de supervivencia (muy relacionadas con los traumas y con las fobias).

Luis se siente mal, puede que no haya hecho bien la digestión, puede que sea el calor o una gripe en estado latente, pierde un set, el entrenador le grita haciendo su organismo experimente un exceso de activación que hace que aumente la temperatura corporal que hace que el jugador tenga que ir corriendo al baño a vomitar. Es un suceso muy desagradable para Luis que recibe la bronca de sus padres, del entrenador, del juez, las risas de sus compañeros y el jugador siente una gran vergüenza por haber tenido que abandonar así el partido. Esta situación se graba a fuego en la memoria, además el jugador lejos de buscar una explicación sencilla a lo que le ha ocurrido, evita analizarlo y lo deja pasar.


Pasan unos cuantos partidos y en una situación parecida a la descrita vuelve a suceder, mucho calor, comida en exceso por la ansiedad, falta de hidratación, una jugada difícil que hace que el nivel de activación físico y mental vuelva a ser excesivo, una mirada de reproche y …¡¡¡tachán¡¡¡ vuelve a ocurrir , el jugador se siente fatal y tiene ganas de vomitar vuelve a hacer lo mismo que la otra vez. La situación empeora, porque posiblemente si no se analizan las causas reales, el jugador anticipe la situación y se ponga enfermo antes de comenzar ni tan siquiera a jugar el partido.

El segundo tipo de aprendizaje : estímulo-respuesta- consecuencia.
El proceso es más complicado por lo que el grado de maduración neuronal en seres humanos es mayor (niños desde los 2 años aproximadamente) y es posible que lo desarrollen especies animales con cerebros más complejos .

Blanca tiene que jugar un partido importante, tiene ansiedad y por eso busca hablar con las compañeras, hacen chistes, se distrae de todo lo que tenga que ver con el próximo partido, se relaja, juega mejor (gana el partido). En los siguientes partidos volverá a hacer lo mismo, por que asocia la consecuencia ( ganar el partido) a la conducta anterior ( distraerse para estar relajada) . Pero ojo, el día que no estén las compañeras que le hacen relajarse sentirá una ansiedad mucho mayor porque no tendrá el estímulo que la distrae y la hace sentir bien o a lo mejor se relaja tanto que no está atenta a las jugadas y pierde .


Pongamos otro ejemplo.

Tomás juega muy forzado físicamente, marcando músculo, potente en los saques, rápido y veloz. Gana el partido o pierde el partido, da igual pero es todo un espectáculo verle y la gente cuando acaba le alaba por su buen estado físico y por lo fuerte que golpea. Da igual perder o ganar, el jugador recibe mucho refuerzo social y eso es lo que le importa.
El último tipo el aprendizaje por observación es propio de etapas evolutivas del desarrollo infantil más maduras y en primates superiores.Es cuando se aprenden conductas y sus consecuencias viéndolas en los demás , el mecanismo básico es similar al segundo tipo de aprendizaje solo que aprendemos como espectadores que determinadas actuaciones tienen unas consecuencias por lo que actuaremos en consecuencia en función de las ganancias o pérdidas que veamos que tiene la persona que realiza la acción.

Elena no quiere jugar campeonatos porque un día vió a su compañera en el último torneo que lloraba mucho y lo pasaba fatal, otros niños se reían de ella y el entrenador la regañaba, ella se decía, para qué voy a jugar un torneo si me pongo a llorar me pasará lo mismo que a mi amiga. Nadie a su alrededor sabe lo que pasa, no entienden que no quiera jugar.

Y ahora tras este paréntesis entre nuestra historia inicial y el final de este artículo…¡Os reto! qué tipo de aprendizaje tiene nuestro protagonista de la historia, cómo podría cambiar lo que piensa ( que es una conducta no observable) o lo que hace?.¿Qué empiezo a cambiar ( si es que puedo) para que la próxima vez gane el partido definitivo?…


Raquel Rodríguez Torrado
Psicóloga del deporte
Colegiada M-31335
r.rodriguezcoach@gmail.com
www.coachaltorendimiento.tl.es
Twitter: @raquelrtorrado

































miércoles, 12 de agosto de 2015

LA COMPETICIÓN Y LOS NIÑOS



Hace unos días en el Mundial de Natación de  Kazán ,  la joven nadadora Alzain Tareq de 10 años competía en los 50 metros mariposa. La pequeña nadadora de Bahrein salió sonriente de la prueba pese a que su registro distaba mucho del resto de competidoras. 
Sin entrar en valoraciones políticas, económicas o intereses que pudieran tener tanto los organismos que la inscribieron como la que permitieron dicha inscripción, en mi artículo de hoy creo que voy a poner el dedo en la llaga porque yo soy uno de esos profesionales que piensa que la competición es necesaria para  la formación de los jóvenes deportistas.

En las redes sociales muchos profesionales del deporte y medios de comunicación criticaban el hecho de que una niña de 10 años compitiera a esos niveles. Bajo mi punto de vista, creo  que las personas que  trabajamos con niños en el ámbito deportivo no deberíamos tener una visión tan negativa de la competición infantil siempre y cuando cumpla su función en un espacio previamente estudiado  y con unos objetivos que sean no obtener un resultado sino de alimentar su experiencia. En muchos deportes empiezan a competir con 9 o 10 años, incluso en determinados deportes niños de 8 años tienen agente deportivo ( ¡¡¡¡¡) . Otros casos entrenan fuera de casa en centros de alto rendimiento que puede ser un factor más estresante que la competición en sí  misma.

Hace tiempo una madre me llamó y me contó que en el club donde entrena su hija ,en varias ocasiones había llevado a su pequeño de casi 3 años . A fuerza de ver a la hermana entrenar, él había aprendido los mismos ejercicios y las entrenadoras al verle  pidieron a la madre que si podían llevarle a una exhibición importante con el equipo. Ella me decía preocupada que a lo mejor la experiencia era muy estresante para su hijo. La expuse que un niño de esa edad está jugando, no está valorando la situación como una posible amenaza, cosa que ocurre cuando van siendo mayores, por lo que el problema sería que obligaran al niño a mantener la actividad si en medio de la exhibición se negaba (porque es un niño muy pequeño) o si se ponía a llorar era eso lo que tendrían que valorar y exponer a las entrenadoras.
 El niño, disfrutó de la experiencia y ahora quiere estar siempre en el equipo con su hermana.



A medida que los niños crecen, comienzan a percibir sensaciones, inquietud, miedo que antes según nos cuentan entrenadores y padres no tenían. No entienden como es posible que un niño o niña que fue campeón de benjamín sea capaz de perder el control en la mesa, ¡¡con la experiencia que tiene¡¡ dicen.
Es ante estas situaciones donde volvemos a necesitar tener un profundo conocimiento de la evolución psicológica y física de los deportistas. A medida que van creciendo no sólo cambia su cuerpo si no que sus pensamientos antes dirigidos a una actividad que les gusta y les motiva por sí misma, ahora tienen que responder a las expectativas de padres, entrenadores , a expectativas que  ellos mismos  se ponen la mayoría de las veces poco objetivas. La edad donde estos síntomas empiezan  a aparecer sería la franja de 11 – 14 años.
El miedo a hacer el ridículo, el alto grado de ansiedad que puede suponer la evaluación social es un aspecto muy relevante que hay que tener en cuenta y por ello prepararles psicológicamente para entender en qué punto están. Trabajar la autoconfianza desde objetivos de realización o ejecución ( mover los pies, respirar, hacer la rutina…)  y no de resultado
( ganar el partido, clasificación en un zonal…) en esta etapa es crucial. Ayudarles a evaluar su trabajo y que sean capaces de relativizar los fracasos tiene una enorme trascendencia de cara a su autoestima. En todo proceso de aprendizaje el fracaso es un factor  más y aunque muchas veces se cierran en banda a analizar esto como algo que forma parte del proceso de hacerse mayor, es necesario incidir mucho en ello.
Exponerles a situaciones de competición no es algo que sea negativo cuando es una situación controlada y trabajada con ellos por profesionales preparados y con amplios conocimientos sobre el desarrollo infantil y experiencia , por eso es tan importante que los padres valoren mucho en qué club se está formando y está compitiendo su hijo. Siempre insisto mucho en que los que trabajamos con niños tenemos una enorme responsabilidad y una gran trascendencia en su desarrollo,  por ello es fundamental no solo tener unas cualidades personales que favorezcan el aprendizaje del niño sino una formación rigurosa, adecuada y continua.

 No solo hay que cuidar el ámbito competitivo en los jóvenes deportistas también hay que cuidar y mucho las condiciones en las que entrenan y donde creo que se puede mejorar y mucho ¿cantidad o calidad? Es esta situación   que no sale en la televisión y por tanto no es objeto de debate creo que sí debería preocuparnos sobre todo en determinados deportes muy exigentes. Cuál es el  objetivo final  ¿llegar a competir a  alto nivel o formar a los chicos en los valores del deporte? ambos son lícitos pero requieren coherencia por parte de todos los implicados. 



Raquel Rodríguez Torrado

Twitter: @raquelrtorrado


martes, 30 de junio de 2015

"Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres" - Pitágoras



La semana pasada se disputó en Antequera el Campeonato de España de Tenis de Mesa. Los mejores jugadores de los diferentes clubs deportivos se dieron cita allí y desplegaron un espectáculo fantástico de juego y de recursos técnicos, tácticos y psicológicos. Deportistas ya consagrados competían en el mismo espacio con jóvenes que empiezan a destacar y en otros casos con jugadores que fueron inscritos para incorporar esta experiencia a su aprendizaje.

Mi formación como trabajadora social y psicóloga han hecho que esta experiencia sea muy enriquecedora ya que,  si por algo este deporte me fascina, es por su capacidad de incorporar deportistas con diversidad funcional tan diferente en competición dando lecciones de superación que no sé si todos están dispuestos realmente a ver y a aprender de ellas.
 Mi hija tiene la suerte de poder compartir estos aprendizajes y procuro que vea más allá de las características físicas del deportista y que desarrolle  poco a poco la capacidad de empatizar con lo diferente. Cuando una niña la insultó aludiendo a su complexión física en un momento determinado del campeonato, le resté importancia aludiendo a sus muchas cualidades y aproveché para explicarla que si ella se había sentido mal con ese insulto puntual, imaginara los improperios que cada uno de aquellos deportistas que estaba viendo, habrán recibido a lo largo de su vida desprecio, insultos y vejaciones que por falta de sensibilidad, por falta de educación o de respeto, de miedo a lo diferente o por hacerse el gracioso con la pandilla, habrán tenido que sufrir y le digo que hay cosas peores que ese insulto.La expliqué  que esos jugadores, esas personas que veía, se han tenido que hacer fuertes y que probablemente  han tenido que tener un gran apoyo familiar y de amigos para soportar determinadas situaciones que seguro que han hecho mella en su forma de afrontar los retos. Muchas veces se habrán visto solos, asustados  y sin fuerzas para volver a ir al colegio, al instituto o salir de marcha con los amigos, pero se han hecho fuertes a base de no huir de esas situaciones sino que las han afrontado con valentía y con coraje. Eso demuestra lo grandes que son.

Aunque desde los distintos estamentos deportivos se habla de las bondades del deporte me parece que hay que darle una vuelta para ver cómo se están incorporando de verdad esos valores en los jóvenes jugadores. Padres, entrenadores y jugadores están teniendo  conductas en algunos casos totalmente opuestas a éstas que tanto se alaban. La responsabilidad de trabajar con niños y jóvenes requiere una preparación constante  y una búsqueda continua de mejorar nuestras habilidades como profesionales que trabajan con ellos. No podemos perder de vista que en el  futuro  serán profesionales docentes, empresarios, responsables de equipos, responsables de su familia… estarán en todos los estratos de la sociedad y por tanto tenemos la responsabilidad de hacerles  tomar conciencia de lo diferente, de que sean capaces de empatizar con todo tipo de personas  para hacer una sociedad más justa y sensible a la vez que competitiva.




Gutierrez ( 1995) propone una distinción  entre los valores sociales  y los valores personales que el deporte debe desarrollar:

Valores sociales:

Respeto, cooperación, trabajo en equipo, competitividad, igualdad, responsabilidad social, compañerismo, preocupación por los demás.

Los  valores personales:

Habilidad física, creatividad, diversión, afán de superación, reto personal, autoconocimiento, disciplina, autorrealización, reconocimiento, mejora de la salud, perseverancia, humildad, autodominio.


He sido testigo en este Campeonato  de cómo se insultaba o despreciaba a jugadores por ser de una comunidad u otra,  he visto faltas de respeto hacia los árbitros y hacia presidentes de clubs que sólo hacían su trabajo. He visto que los jugadores discapacitados físicos y psíquicos tenían las mesas más alejadas de las gradas para jugar y en muchos casos las peores horas del día para empezar a competir. He visto como los padres daban las instrucciones a los entrenadores de cómo tenían que hacer su trabajo, he visto cómo algunos entrenadores tratan a los chicos como si fueran armas de destrucción masiva para usar contra otros jugadores.

También he visto grandes jugadores que siendo muy superiores dejaban jugar al rival sin humillarle. He visto cómo jugadores de diferentes clubs tras duros encuentros se buscaban para charlar juntos y hacerse fotos para colgar en las redes. He visto como entrenadores que animaban y mantenían siempre la sonrisa aunque su jugador benjamín o alevín,  estuviera perdiendo. He visto padres que respetaban el rol del entrenador y que hacían que sus hijos también lo hicieran. He sido testigo de con qué cariño y con cuánto respeto entrenadores daban instrucciones en la banda a jugadores con discapacidad intelectual.

Bajo mi modesta opinión creo que hay mucho trabajo que hacer pero que el trabajo que se está desarrollando ya en algunos clubs debería ser más visible y valorado como ejemplos de lo que se debe hacer en la formación deportiva más allá de los éxitos competitivos.  

No creo que ser competitivos y ser agresivos en el juego tenga que estar reñido con ser respetuosos, humildes y autocríticos , de hecho creo que son compatibles y que trabajando estas cualidades se hacen jugadores más competentes tanto en la mesa como en la vida.

En muchos deportes ya se están haciendo esfuerzos en esta línea. Nuestro deporte tiene tanto que aportar que creo que sería bueno abrir un debate para ver cómo optimizar los esfuerzos de tanta gente ( jugadores, entrenadores, familias, árbitros)  que hace las cosas tan bien y cómo fomentar desde pequeños en las escuelas los valores que nuestro deporte en concreto puede ofrecer y puede servir como  ejemplo para evitar conductas de bulling en la escuela y promover el respeto por lo diferente.



En octubre hay un Congreso en Madrid (@IXhispanoluso) donde psicólogos deportivos, entrenadores, investigadores, jugadores de élite y del deporte base y padres de deportistas van a poder compartir experiencias y conocimientos que enriquecerán tanto el trabajo en el deporte base como en deportistas que empiezan a adquirir niveles profesionales.
Creo que puede ser un buen espacio para seguir aprendiendo.

Raquel Rodríguez Torrado 

Asesoramiento y formación en Alto Rendimiento
 “Premio Isabel Blanco”2014
Asociación de Titulados en Psicología del Deporte. UNED
Twitter: @raquelrtorrado